Beijing cuestionó los pedidos de desacelerar el desarrollo de la inteligencia artificial impulsados por ejecutivos estadounidenses, una reacción que coincidió con fuertes caídas en los mercados y un nuevo repunte del petróleo.
China cuestiona advertencias sobre la inteligencia artificial y defiende un desarrollo inclusivo

El gobierno de China criticó este lunes las recientes advertencias sobre los riesgos de la inteligencia artificial (IA) y abogó por un desarrollo de la tecnología que sea “abierto, inclusivo, universalmente beneficioso y ético”. La postura fue formulada por el portavoz del Ministerio de Relaciones ExterioresGuo Jiakun, en respuesta a llamados de referentes del sector tecnológico de Estados Unidos que piden moderar el avance de los modelos de IA más sofisticados.

Contexto y respuestas del sector tecnológico

El pronunciamiento se produce después de que directivos de grandes empresas de IA alertaran sobre la velocidad del desarrollo tecnológico y propusieran reforzar los mecanismos de control y supervisión. Durante una conferencia de prensa en BeijingGuo sostuvo que “El alarmismo, la confrontación y la competencia despiadada solo perturbarán el proceso de gobernanza mundial de la IA y no beneficiarán a nadie

Entre quienes llamaron a desacelerar el ritmo de avance figuró Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, quien afirmó que las salvaguardas y los mecanismos de seguridad no evolucionan al mismo ritmo que las capacidades de los modelos. Su propuesta de pausa contó con el respaldo de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, que sugirió ampliar el acceso a evaluadores independientes para supervisar los sistemas. Asimismo, Elon Musk se pronunció a favor de reforzar los controles sobre los modelos de frontera.

Preocupaciones geopolíticas

Si bien China no respondió de forma directa a las propuestas específicas de las empresas, la declaración de Beijing reflejó la inquietud de que los argumentos ligados a la seguridad de la IA puedan servir para justificar nuevas restricciones estadounidenses dirigidas al país asiático. El intercambio se enmarca en la competencia tecnológica ya existente entre ambas potencias.

Impacto en los mercados financieros

El debate sobre el futuro de la IA tuvo un efecto inmediato en los mercados. Las acciones del sector tecnológico registraron pérdidas: los futuros del Nasdaq 100 retrocedieron 1,6% y un fondo cotizado vinculado a las principales compañías de semiconductores cayó 4,6% en las primeras operaciones. Los inversores interpretaron que una posible desaceleración del desarrollo de la IA podría afectar el ciclo de inversiones que impulsa cientos de miles de millones de dólares en gasto de capital.

Entre las firmas más afectadas estuvo SoftBank Group, inversora en OpenAI, que sufrió su mayor caída en casi tres meses. En Asia, el índice Kospi de Corea del Sur descendió 3,3%, mientras que los contratos del S&P 500 mostraban bajas de 0,7%.

Componente energético: petróleo más caro

El escenario financiero también fue presionado por un fuerte aumento en los precios del petróleo. El barril de Brent subió 2,6% y superó los 107 dólares luego de que Arabia Saudita cerrara preventivamente su oleoducto Este-Oeste tras una serie de ataques. La escalada en los precios del crudo incrementó la aversión al riesgo y fortaleció la demanda de activos refugio.

Analistas indicaron que la combinación de incertidumbre sobre la regulación y dirección de la inteligencia artificial, junto con el encarecimiento de la energía, conforma un escenario complejo para los inversores a corto plazo.

Perspectivas

Mientras prosigue la discusión global sobre cómo regular la IA, el cruce de posiciones entre China y Estados Unidos añade un capítulo más a la competencia tecnológica entre las dos principales  economías mundiales. El desarrollo de marcos de gobernanza, la coordinación internacional y las decisiones de mercado serán determinantes para definir el ritmo y la orientación futura de esta tecnología.