Muzzio, alumna de Orban; Milei quiere hacer pie en los colegios secundarios y la Unión Europea está lejos de la “memoria completa”

Días atrás, en el microestadio de Lanús, su ausencia fue la noticia. Entusiasmado con aquella convocatoria, Dante Gebel decidió dejar por unos días la comodidad de su vida en Los Angeles y viajar a Buenos Aires, sin definir aún si será, como esperan sus armadores de confianza, candidato a presidente en 2027.

“El mes que viene está por acá”, cuentan, orgullosos pero también cautos, cerca del pastor evangélico y conferencista internacional con sede central en Estados Unidos, quien envió sus felicitaciones privadas a los responsables del evento: el sindicalista Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y el legislador porteño Eugenio Casielles, expulsado meses atrás, junto a Ramiro Marra, por Karina Milei del paraíso libertario.

Sindicalistas con peso en la CGT y programas taquilleros de la televisión y la radio figuran en la inminente agenda de Gebel, quien sin dar pistas apela a su rol de outsider e intenta captar el descontento de una franja de la opinión pública con el gobierno de Javier Milei, apalancado en su notoriedad mediática y un discurso llano que suena familiar a muchos peronistas.

La exdiputada Graciela Camaño, de larga militancia en el PJ y el Frente Renovador, fue de la partida en Lanús a través de un video y es una de las incorporaciones más valoradas, al igual que el excrack futbolístico Walter Ervitti, que según cuentan fuentes del espacio ya está en la mesa chica de las decisiones del plan Gebel 2027.

Dante Gebel

La Nación