En un giro inesperado, la relación entre el presidente argentino, Javier Milei, y el magnate tecnológico Elon Musk, que alguna vez fue un símbolo de afinidad ideológica, parece haber llegado a un punto de ruptura. El empresario, conocido por su respaldo entusiasta a las políticas libertarias de Milei, sorprendió al mundo al declarar que el gesto de blandir una motosierra junto al mandatario argentino en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en febrero de 2025 “careció de empatía”. Este comentario, emitido en medio de un enfrentamiento con el presidente estadounidense Donald Trump, marca un distanciamiento significativo entre Musk y Milei, quienes hasta hace poco parecían aliados inseparables en su cruzada por la desregulación y la reducción del gasto público.

La relación entre Musk y Milei había florecido desde la llegada del economista libertario a la Casa Rosada en diciembre de 2023. El dueño de Tesla y SpaceX no escatimó en elogios hacia Milei, destacando en múltiples ocasiones su admiración por las reformas económicas del argentino. En abril de 2024, tras un encuentro en Texas, ambos coincidieron en la necesidad de liberar los mercados y eliminar trabas burocráticas. Musk incluso predijo un “crecimiento masivo” para Argentina bajo el liderazgo de Milei, afirmando que el país viviría “un periodo de prosperidad y optimismo como no se ha visto en 100 años”. Por su parte, Milei celebró el trabajo de Musk en la red social X, asegurando que “salvó a la humanidad” al promover la libertad de expresión.

El punto culminante de esta alianza se dio en la CPAC, cuando Milei obsequió a Musk una réplica de la motosierra, símbolo de su política de recortes al gasto público. La imagen de ambos sosteniendo la motosierra en el escenario fue un momento icónico, interpretado como una declaración conjunta de su compromiso con la reducción del Estado. Sin embargo, este gesto, que en su momento generó aplausos entre los seguidores de ambos, ahora es señalado por Musk como un error. En un mensaje publicado en X el 1 de julio de 2025, el magnate respondió a un usuario que criticaba su participación en el evento, admitiendo: “Milei me dio la motosierra detrás del escenario y la usé. En retrospectiva, le faltó empatía”.

El contexto de esta declaración está íntimamente ligado al enfrentamiento de Musk con Donald Trump. Tras liderar el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) en los primeros meses de la segunda administración de Trump, Musk renunció en mayo de 2025, frustrado por la negativa del presidente estadounidense a implementar recortes drásticos al gasto público. Trump, por su parte, criticó a Musk, acusándolo de depender de subsidios federales para sus empresas y sugiriendo que “tendría que cerrar su negocio y volver a Sudáfrica”. Este cruce público debilitó la posición de Musk y, aparentemente, lo llevó a replantearse su estrategia política, incluyendo su cercanía con Milei.

El impacto de este distanciamiento es particularmente significativo para Milei, quien pierde a un aliado clave en el escenario internacional. Musk no solo era un puente hacia la administración Trump, sino también un símbolo de validación global para las políticas de desregulación del presidente argentino. La salida de Musk del DOGE y su autocrítica sobre el episodio de la motosierra sugieren un cambio de rumbo: el magnate parece priorizar ahora un enfoque más pragmático, alejándose del simbolismo radical que compartía con Milei.

En Argentina, la reacción no se hizo esperar. Medios locales, como La Capital y El Destape, destacaron el “desprecio” de Musk hacia Milei, mientras que usuarios en X interpretaron el episodio como una señal de que el presidente argentino “se va quedando solo”. Por el momento, Milei no ha respondido públicamente a las declaraciones de Musk, pero el silencio del mandatario contrasta con su habitual efusividad en las redes sociales.El futuro de esta relación sigue siendo incierto. Mientras Milei continúa con su agenda de recortes y desregulación en Argentina, Musk parece enfocado en consolidar su influencia en Estados Unidos, donde incluso se especula sobre la creación de un nuevo partido político de corte libertario, inspirado en parte por las ideas del argentino. Sin embargo, el reciente episodio sugiere que, para Musk, la motosierra de Milei ya no es un símbolo de orgullo, sino un recordatorio de un paso en falso.