Una fuerte tormenta registrada este martes por la noche en Yerba Buena dejó como saldo anegamientos en distintos sectores, desplazamiento de tapas de desagües y la caída de un árbol.
El intendente Pablo Macchiarola no apareció, pero envió a un funcionario a dar explicaciones.
De acuerdo con el secretario de Medioambiente municipal, Pablo Quiroga, en poco más de una hora cayeron más de 60 milímetros de agua, un volumen significativo que superó la capacidad de absorción en varias zonas de la ciudad. “Nos sorprendió la cantidad de agua. Se han registrado más de 60 mm en muy poco tiempo, lo cual es muchísimo”, señaló el funcionario tras realizar un relevamiento por los sectores más afectados.
El fenómeno comenzó alrededor de las 19 y tuvo su punto máximo durante la primera hora, cuando se registraron los mayores inconvenientes. La zona sur fue la más comprometida, con calles anegadas incluso en áreas que habitualmente no presentan problemas, lo que llamó la atención de las autoridades. “Creemos que en ese sector llovió aún más, y eso generó complicaciones que no son habituales”, explicó Quiroga.
En paralelo, la zona norte también registró dificultades, especialmente sobre la avenida Perón, una de las arterias principales de la ciudad que recibe gran parte del escurrimiento de agua proveniente de sectores más elevados. Allí se produjeron anegamientos temporales entre las 19 y las 20.15, afectando la circulación vehicular durante el momento más crítico de la tormenta.
Entre los daños más relevantes, se reportó la caída de un árbol de mediano porte en la zona de Cariola al 1200, que fue rápidamente removido por personal municipal para evitar mayores inconvenientes. Además, uno de los problemas más repetidos fue el desplazamiento de tapas de cloacas y desagües, producto de la presión ejercida por el agua acumulada. Esta situación generó riesgo tanto para peatones como para conductores, aunque fue atendida por las cuadrillas de urgencias.
“Hubo muchos registros de tapas que se desplazaron, pero el área de urgencias vecinales actuó rápidamente y logró volver a colocarlas en su lugar”, indicó el funcionario, quien destacó la rápida respuesta operativa.
Desde el municipio informaron que, ante el alerta meteorológico vigente, se había dispuesto un operativo preventivo que incluyó la intervención de Defensa Civil, la Guardia Urbana Municipal y distintas áreas técnicas. Este despliegue permitió actuar con rapidez en los puntos críticos y reducir el impacto de la tormenta.
Con el correr de las horas, la situación comenzó a normalizarse. Hacia las 21.15 el agua ya había drenado en gran parte de la ciudad, permitiendo recuperar la transitabilidad en las calles afectadas. “Afortunadamente, la ciudad ya está totalmente transitable”, afirmó Quiroga.
A pesar de la magnitud de la lluvia, no se reportaron heridos ni daños materiales de gravedad, lo que fue valorado positivamente por las autoridades. Sin embargo, el episodio volvió a poner en evidencia una problemática estructural: la vulnerabilidad de determinados sectores frente a lluvias intensas en lapsos breves, una situación que se repite cada vez con mayor frecuencia.








