El ex legislador José Orellana quedó en el centro de la polémica por un audio en el que habló sobre los detenidos por el secuestro de 470 kilos de cocaína y lanzó una frase que generó fuertes repercusiones: “Ahí va a haber que pegarle dos chirlos para que se callen”.

La declaración fue realizada durante una conversación con el locutor Sergio Vera, del interior tucumano. En ese diálogo, Orellana intentó despegar a Famaillá del operativo narco, aunque admitió que varias personas de esa ciudad están involucradas en la causa.

“Estas cosas no han sucedido en Famaillá. Esto ha sido gente de Famaillá, pero en otro lado”, sostuvo. También afirmó que “la droga está en todos lados” y que el cargamento habría dejado de circular por una ruta tradicional para pasar por los Valles.

El tramo más cuestionado del audio llegó cuando Orellana se refirió a la situación de los detenidos.

Según dijo, hay “más de 10” personas presas y los investigadores buscan a otras. Luego agregó: “Porque ya el que está adentro también no quiere estar solo. Ahí va a haber que pegarle dos chirlos para que se callen”.

La frase provocó una ola de comentarios en redes sociales, donde usuarios cuestionaron que el ex legislador hablara de “callar” a los detenidos en lugar de pedir que aporten información a la Justicia.

La causa por los 470 kilos de cocaína

El caso comenzó con un control de rutina de Gendarmería Nacional en la ruta 157. Allí, los efectivos detuvieron una Toyota Hilux y encontraron paquetes con cocaína en la caja del vehículo. En ese procedimiento fue arrestado Marcos Nacif.

A partir de esa detención, el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz avanzó con la investigación y se ordenaron nuevos arrestos. Entre los detenidos aparecen Rodrigo Chávez, señalado como supuesto propietario de la camioneta; Pablo Abraham, empresario y presunto comprador del vehículo; Enrique Santos Cátulo y Ernesto Cátulo Chamas, vinculados a una agencia de compra y venta de autos; y Matías Díaz, dedicado a la misma actividad comercial.

Los investigadores sospechan que Famaillá habría sido un punto clave para la organización detrás del traslado de la droga. Cuatro de los seis primeros detenidos son oriundos de esa ciudad y, según la pesquisa, el cargamento habría partido desde allí.

También se investiga si la cocaína ingresó a la provincia por vía aérea. Hasta ahora, no se pudo determinar con precisión dónde habría aterrizado la aeronave.