El rechazo de los imputados colaboradores a contestar preguntas reflotó un planteo de Cristina Kirchner y varios empresarios, ya rechazó por la Justicia; la fiscal los mandó a dejar de “patalear”

En las últimas tres audiencias del juicio oral por los Cuadernos de las Coimas, el silencio de los arrepentidos durante sus indagatorias reflotó viejas objeciones contra el proceso, ya rechazadas por la Justicia, pero vueltas a poner sobre la mesa por Cristina Kirchner, otros exfuncionarios y varios empresarios, que insisten en cuestionar el trámite al alegar que su derecho de defensa se ve menoscabado.

Es que seis de los imputados colaboradores que hasta el momento fueron indagados eligieron no someterse a preguntas de las partes, una estrategia usual en instancia oral, pero que en el caso puntual de los arrepentidos produjo una nueva avalancha de críticas.

Los primeros cuestionamientos surgieron cuando se supo que el exfuncionario Claudio Uberti, a cargo de las concesiones viales durante el primer kirchnerismo, no contestaría preguntas. Como arrepentido había identificado montos, señalado reuniones y contado anécdotas de la operatoria y Néstor Kirchner.

Oscar Centeno a la espera de su indagatoria
Oscar Centeno a la espera de su indagatoria

Pero las objeciones ganaron volumen definitivo cuando fue el chofer Oscar Centeno, autor de las anotaciones que dispararon la investigación de LA NACION y el caso de los Cuadernos, quien dio a conocer que no declararía y que tampoco respondería preguntas. Una docena de abogados defensores salieron al cruce, cuestionando una vez más los alcances de la figura del arrepentido.

“Veamos realmente si esas imputaciones pueden sostenerse en un marco de una audiencia oral y pública”, reclamó Carlos Beraldi, defensor de la expresidenta Cristina Kirchner. “Que las partes podamos confrontarlas, podamos interrogar, podamos saber si cada una de esas cosas que dijo el señor Centeno, o cualquiera de los otros arrepentidos, tiene lógica, coherencia y sustento probatorio”, se quejó.

El reclamo de Beraldi y del resto de los defensores no cuestiona el derecho de los imputados a guardar silencio, sino la incorporación de sus acuerdos como prueba en el juicio oral cuando no se someten a preguntas.

Hay variaciones en cada uno de los planteos, pero sostienen, en esencia, que estos acuerdos tienen el valor probatorio de un testigo, al que sí se puede confrontar con preguntas en un juicio oral.

Al cruce de estos argumentos salió la fiscal del juicio, Fabiana León. “El Tribunal ya se expidió sobre la incorporación de los acuerdos de los arrepentidos”, marcó. “Pueden patalear, hacer lo que quieran, pero el tribunal ya se expidió en una etapa anterior. No veo la razón de volver a insistir para provocar una razón en contrario”, dijo.

Y agregó: “Yo también hubiese querido hacerle preguntas a personas que declararon y se negaron a hacerlo. Y sin embargo no hicimos ninguna pataleta por no poder preguntar”.

Es que el silencio se impuso no solo en los arrepentidos sino sobre la mayor parte del universo de imputados, empezando por la expresidenta Cristina Kirchner, quien, pese a declarar no se sometió a preguntas del tribunal ni de ninguna de las partes, una estrategia que también empleó en la causa Vialidad, por la que cumple una pena a seis años de prisión.

Una de la remeras que se vio en las calles durante
Una de la remeras que se vio en las calles durante

Tampoco enfrentaron preguntas el exministro Julio De Vido, ni su mano derecha, Roberto Baratta, o el secretario de este último, Nelson Lazarte, todos exfuncionarios acusados de integrar una asociación ilícita.

Por el momento, apenas tres de los 21 imputados se mostraron abiertos a contestar: los exfuncionarios Mariano Llorens, Walter Fagyas y Oscar Thomas.

Para este martes el Tribunal tiene previstas otras nueve indagatorias presenciales. Entre los arrepentidos que podrán quebrar la tendencia estarán Angelo Calcaterra y Héctor Sanchez Caballero, de la constructora IECSA; Armando Roberto Loson, de Albanesi, y Aldo Benito Roggio, de grupo Roggio.

El primer arrepentido

En la última audiencia, Juan Carlos de Goycochea, representante de la firma Isolux en el país durante el periodo investigado, se convirtió en el primer empresario arrepentido en declarar en el juicio.

Goycochea, de Isolux, durante su delcaración
Goycochea, de Isolux, durante su delcaración

Goycochea confirmó frente a los jueces del Tribunal Oral las entregas de dinero, pero ofreció una versión alternativa a la que brindó cuando declaró como arrepentido durante la instrucción.

Sostuvo que, después de “haberlo pensado más tranquilamente”, no fueron 17 pagos los realizados, cómo había dicho, sino apenas siete. “Pero tampoco tengo ninguna certeza de esto porque la realidad es que no he llevado un registro”, agregó.

Remarcó que las entregas siempre fueron concebidas como “aportes de campaña”, aunque en su primera declaración dejó en claro que siempre supo que se trataban de “coimas”, y cuestionó las anotaciones de Centeno, que lo tienen como protagonista de 18 entregas de dinero. “Lo que obra asentado en los Cuadernos carece de valor probatorio y pido que no sea tenido en cuenta como prueba en mi contra”, solicitó.

Por Federico González del Solar

https://www.lanacion.com.ar/politica/cuadernos-de-las-coimas-solo-un-arrepentido-rompio-el-silencio-en-el-juicio-nid30032026