La Municipalidad de San Miguel de Tucumán puso en marcha trabajos de acondicionamiento en el barrio 360 Viviendas como parte de un plan de obras hidráulicas destinado a mejorar el drenaje pluvial y reducir el impacto de las inundaciones en la zona sur de la capital, uno de los sectores más afectados cada vez que se registran lluvias intensas.
Las tareas actuales se concentran en la limpieza del área, el acondicionamiento del terreno y la apertura de accesos sobre el terraplén paralelo al Canal Sur–Nueva Esperanza, infraestructura que integra el sistema hídrico que será intervenido.
El proyecto contempla dos obras principales: la adecuación del Canal Sur Nueva Esperanza y la mejora integral del Canal Norte Alejandro Heredia. Ambas intervenciones abarcarán cerca de 3.000 metros lineales de canales y serán financiadas en partes iguales por la Provincia y el Municipio.
El secretario de Obras Públicas municipal, Claudio Bravo, supervisó este miércoles los trabajos y confirmó que la ejecución ya comenzó.
El funcionario explicó que el esquema contempla la intervención de dos canales de desagüe fundamentales para el escurrimiento del agua en el sector. “El Canal Norte está ubicado a unos 400 metros del área donde actualmente se trabaja, mientras que el Canal Sur corre paralelo al canal provincial. Cada uno tiene aproximadamente 1.500 metros de extensión”, detalló.
Uno de los ejes centrales de la obra será la demolición de alcantarillas existentes que, según se indicó, tenían dimensiones insuficientes y actuaban como obstáculos para el paso del agua durante las tormentas.
En reemplazo de esas estructuras se construirán nuevas alcantarillas de mayores dimensiones, de cuatro metros de ancho por 2,20 metros de alto, con el objetivo de ampliar significativamente la capacidad de evacuación hídrica en los barrios comprometidos.
En el Canal Sur Nueva Esperanza se prevé reconstruir tres alcantarillas y ejecutar tareas de perfilado, profundización del cauce y limpieza integral. En paralelo, sobre el Canal Norte Alejandro Heredia se trabajará en dos cruces específicos, además de realizar desmalezamiento, excavaciones, estabilización mediante pedraplén y acondicionamiento de márgenes.
Bravo sostuvo que las intervenciones forman parte de un plan de emergencia hídrica más amplio impulsado para la capital tucumana. Según explicó, el objetivo es disminuir el riesgo de anegamientos en una zona caracterizada por su escasa pendiente natural y por las dificultades históricas para evacuar el agua acumulada durante lluvias intensas.
En esta primera etapa, las acciones están enfocadas en generar las condiciones necesarias para avanzar con la obra sin alterar la circulación ni el funcionamiento habitual del sector intervenido.








