El Banco Nación puso en marcha una nueva versión del plazo fijo UVA que incorpora una novedad clave para los ahorristas: permite cobrar intereses mensuales sin resignar la protección del capital frente a la inflación. La herramienta fue presentada por Federico Sturzenegger, quien destacó que se trata de un instrumento pensado para ofrecer renta periódica en pesos y, al mismo tiempo, conservar el valor real del dinero.

La propuesta aparece en un contexto en el que los plazos fijos tradicionales volvieron a quedar por debajo de la suba de precios. Frente a ese escenario, la entidad pública decidió reformular el esquema UVA con una modalidad de pagos por subperíodos, que permite acreditar intereses mes a mes mientras el capital sigue ajustándose por inflación hasta el vencimiento.

Una nueva versión del UVA para tentar a los ahorristas

El instrumento mantiene la lógica central de los depósitos UVA: el capital se actualiza según la inflación acumulada durante el tiempo que dure la colocación. La diferencia es que ahora no hace falta esperar al vencimiento para ver un rendimiento, ya que el ahorrista puede empezar a cobrar intereses mensuales durante la vida del plazo fijo.

Según se informó, la tasa anual adicional puede ir desde 1,5% para los plazos más cortos hasta 4,75% para las colocaciones más largas. En otras palabras, además de quedar cubierto contra la inflación, el inversor suma una renta extra en pesos que se va acreditando todos los meses.

Qué dijo Sturzenegger sobre la nueva herramienta

El encargado de presentar el producto fue Federico Sturzenegger, que celebró los diez años de la creación de la UVA y resaltó que esta nueva versión viene a resolver un problema histórico del ahorro argentino. Según planteó, hasta ahora no existía en el sistema bancario una herramienta que permitiera proteger el capital del avance de los precios y, al mismo tiempo, generar una renta mensual.

El funcionario sostuvo que el nuevo plazo fijo combina cuatro elementos que lo vuelven atractivo: preserva el poder adquisitivo, paga una tasa por encima de la inflación, acredita intereses todos los meses y permite invertir a plazos más largos de lo habitual. Incluso contó que él mismo realizó una colocación a 900 días para mostrar cómo funciona el esquema.

Plazos largos, renta mensual y entrada baja

El capital invertido no puede tocarse durante los primeros 90 días, que siguen siendo el plazo mínimo de inmovilización. A partir de ahí, el ahorrista sigue cobrando intereses mensuales mientras el dinero permanece depositado y se ajusta por inflación hasta el vencimiento final. El plazo máximo que ofrece el Banco Nación para esta herramienta es de dos años y medio.

La operatoria puede hacerse por homebanking, desde la aplicación BNA+ o en las sucursales, y el monto mínimo para empezar es de 1.500 pesos. Ese piso bajo es uno de los puntos que el oficialismo busca destacar, con la idea de presentar el instrumento como una opción accesible y no reservada solo para grandes inversores.

La comparación con el plazo fijo tradicional

El lanzamiento también busca diferenciarse del plazo fijo común, que hoy muestra rendimientos más débiles frente a la inflación. El Banco Nación paga actualmente una tasa nominal anual del 26% para colocaciones a 90 días, lo que equivale a una renta mensual cercana al 2,1%. Ese porcentaje queda por debajo de la inflación acumulada en los primeros meses del año.

Con el nuevo esquema UVA, en cambio, la suba de precios ya queda incorporada dentro de la evolución del capital. Sobre esa base se suma la tasa adicional, que puede crecer según la duración del depósito. La apuesta del banco es que esa combinación vuelva más tentador el ahorro en pesos y ayude, además, a fortalecer el fondeo para créditos de más largo plazo.

Una herramienta que también mira al crédito

Sturzenegger remarcó, además, que este tipo de depósito puede servir como respaldo para que los bancos vuelvan a ofrecer financiamiento atado a UVA, tanto hipotecario como prendario. La lógica oficial es que, si las entidades logran captar ahorro a plazos más extensos y con una tasa relativamente moderada, luego pueden prestar ese dinero para operaciones de largo plazo.

En esa lectura, el nuevo plazo fijo no solo busca atraer a quienes quieren resguardar sus pesos, sino también apuntalar un circuito financiero más amplio. Por ahora, la opción está disponible únicamente en el Banco Nación, pero el Gobierno apuesta a que la herramienta marque una referencia dentro del sistema y abra una nueva etapa para el ahorro bancario en pesos.