Una reunión en el Concejo Deliberante de Las Talitas terminó en un fuerte escándalo luego de que concejales protagonizaran un cruce en medio del pedido de ayuda de dos madres de niños prematuros extremos que necesitan viajar a México para acceder a un tratamiento celular.
El conflicto se desató cuando el concejal exlibertario Miguel Ramos propuso destinar parte del presupuesto del cuerpo —en particular fondos de “Cortesía y Homenaje”, utilizados para actos y agasajos— para colaborar con las familias, que deben reunir unos 35.000 dólares por cada niño para el tratamiento en Monterrey.
Durante la exposición, Sabrina, madre de Arif y Samuel, relató la situación que atraviesan y la falta de respuestas por parte de dirigentes. “Viajamos el 12 de abril y todavía no recaudamos la totalidad. Ningún político nos escuchó en la provincia, todos nos dijeron que no”, expresó ante los ediles.
La propuesta generó una discusión cargada de tensión dentro del recinto. Varios concejales cuestionaron la iniciativa y acusaron a Ramos de hacer “política” con el tema. En medio del intercambio, uno de los ediles calificó la situación de los niños como una “desgracia”, lo que provocó la inmediata reacción de la madre: “Mis hijos no son ninguna desgracia”.
El episodio quedó registrado en video y se viralizó en redes sociales, generando repercusión y reavivando el debate sobre el trato hacia situaciones sensibles en el ámbito político.
Finalmente, la iniciativa no prosperó. Según indicó Ramos, ninguno de sus pares acompañó la moción de tratar el tema en una sesión extraordinaria. “La discapacidad no es una desgracia, es una condición que requiere un Estado presente, no uno que violente”, sostuvo tras la reunión.
Ante la falta de apoyo institucional, la familia continúa apelando a la solidaridad para reunir los fondos necesarios que les permitan viajar a México y acceder al tratamiento.El impulsor del proyecto, Miguel Ramos, había sido electo por La Libertad Avanza, pero fue posteriormente desplazado de ese espacio. Tras su salida, denunció graves irregularidades dentro del sector libertario y se posicionó como una alternativa política en Las Talitas, aunque manteniendo su apoyo al presidente.






